LA BONDAD TE RECOMPENSA

Encuentro con el Poder Superior

La bondad es el sentimiento a través del cual una persona expresa, el grado de sensibilidad humana que hay en su corazón. Es una de las virtudes más valiosas con las que el Señor ha premiado al hombre, quienes la practican llevan una vida de serenidad y paz, porque en ellos su mayor satisfacción es dar, servir a otros, y esto les produce un goce permanente.

La bondad en su esencia lleva consiga, otra serie de virtudes que complementan su fortaleza espiritual, estas son:

La solidaridad, que es aquella que nos permite interactuar con los demás, y esta cercanía con otras personas, nos da la oportunidad de expresar nuestra bondad hacia ellos, y a la vez crea un apoyo recíproco.

La gratitud, es ante todo una actitud mental, se basa en reconocer lo que la vida nos ofrece y ser capaces de disfrutarlo.

Perdonar, es un requisito indispensable para practicar la bondad. Perdonar no es admitir las ofensas, sino decidir no continuar acumulando sentimientos negativos como la ira, el rechazo, el rencor, y otros que hacen daño a tu interior, solo decir de corazón “Yo perdono a todo el que me ha ofendido agraviado, por ellos y por mí”.

Las personas bondadosas, como  siempre llevan dentro la llama encendida del Señor, son capaces de realizar grandes obras de amor. Con una simple conversación o una palabra de aliento pueden traer paz, tranquilidad, alivio a cualquier personas con un problema, preocupación o dolencia que padezca. Eso con respecto a los demás porque con relación a sí mismos, tienen el don de sembrar armonía con su presencia, en los lugares donde se encuentren, haciendo el ambiente más agradable. Regularmente son seres muy serenos, tranquilos, controlados, lo que les permite resolver cualquier situación que se les presente, por difícil que esta sea.

 

Un mensaje de amor / Una plegaria al Señor:

“Te pedimos Señor, nos des un corazón lleno de bondad y amor,

Capaz de ayudar a todo el que nos necesite,

De manera que podamos compensar, en parte

Las innumerables bondades que a diarios nos concedes.

Así mismo Señor, te damos las gracias

Porque a pesar de nuestro comportamiento,

No te endureces Señor, y cuando angustiados

Nos dirigimos a ti , tu bondadoso corazón

Se desborda en misericordia y bendiciones para nosotros.

Amén”.

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