Un nuevo estilo de vida

Viviendo Libre de Crisis

   A muchos de nosotros, cuando salimos del hospital o del encierro en el que estábamos, nos resultó útil pararnos a pensar en las costumbres relacionadas con nuestras crisis y, cuando era posible, cambiar algunas pequeñas cosas que estaban asociadas a ellas.

   Por ejemplo, muchos de nosotros solíamos comenzar el día metidos en la cama, con deseos de permanecer acostados todo el día. Ahora tenemos una hora regular de levantarnos, nos despertamos por nuestra propia cuenta, tomamos solos el medicamento, desayunamos, leemos la prensa, y enfrentamos nuestros miedos. No hay razón para temerle al día de hoy, sobre todo cuando es otro día sin crisis.

   Otras veces nos encontrábamos en nuestra habitación, sin deseos de hacer nada, prácticamente “mirando hacia el techo” como dicen algunos, absortos en nuestros pensamientos, sintiéndonos solos, incomprendidos, sin deseos de compartir nuestros sentimientos. Ahora nos damos cuenta que no estamos solos, Catesfam nos permitió conocer que muchos hemos pasado por estas situaciones. Catesfam nos abre la puerta del encierro de nuestra enfermedad. Ahora en vez de quedarme en casa, atormentándome con mis pensamientos, salgo con mis compañeros catesfamistas a compartir un momento Libre de Crisis. Si le seguimos el juego a la enfermedad, ésta terminará atrapándonos.

   Otro cambio que hemos incorporado a nuestra rutina, tiene que ver con nuestra apariencia. A veces, no sentíamos deseos de arreglarnos el cabello, cambiarnos la ropa, incluso de asearnos, y los otros se daban cuenta de que no estábamos prestando atención a nuestra higiene personal. Cuando estamos así, creemos que estamos bien, que nos vemos bien, y realmente no lo estábamos. Algo tan sencillo como nuestro aseo personal puede decir mucho de cómo nos sentimos. Ahora aunque tengamos pereza de bañarnos, ponernos ropa limpia, usar un poco de colonia, simplemente lo hacemos. Si nos vemos bien, los demás podrán darse cuenta de que estamos bien, y nos sentimos bien.

   Puede que todos los pequeños cambios de rutina mencionados te parezcan triviales. No obstante, te podemos decir con toda seguridad que la suma total de todos estos cambios en la rutina nos ha dado a muchos de nosotros un fuerte empuje hacia una nueva vida Libre de Crisis. Tú también puedes lograrlo, si así lo quieres.

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