La espiritualidad en CATESFAM

Encuentro con el Poder Superior

   Catesfam tiene un contenido espiritual determinante. Es la fuerza viva que mantiene nuestra Fundación activa y en continuo progreso, lo cual se identifica en tres hermosas palabras: Serenidad, Valor y Sabiduría, claramente expresadas en nuestro mensaje institucional dedicado al Señor: “Oración de la Serenidad”, con la que abrimos y cerramos todas las actividades que diariamente realizamos, en la que le pedimos nos bendiga, para llevarlas a cabo con amor y entusiasmo desde el inicio hasta la culminación del día.

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   Esta fuerza hace que cada uno de sus integrantes esté consciente del potencial que posee y de la necesidad de ponerlo en práctica en cada uno de sus pensamientos y actuaciones diarias. Es la energía maravillosa, responsable del éxito alcanzado con su novedoso y único “Modelo de Atención Integral”, conformado por diez pasos fundamentales, cuya implementación da como respuesta, los excelentes resultados reflejados en el importante número de pacientes recuperados, que hoy disfrutan de una vida digna al lado de su familia, trabajando, estudiando o realizando cualquier otra actividad, asimismo, de una comunidad que les respeta y trata como lo que son “seres humanos”.

   La actuación espiritual antes descrita, es producto de la enseñanza que se imparte en esta Fundación, tanto para usuarios como para la familia, a través de las reuniones de autoayuda semanales correspondientes al Paso Nº 7 “El Poder Superior” donde se destaca la importancia de los siguientes valores espirituales:

Servicio: Es una de las más importantes demostraciones de amor a Dios, por el grado de espiritualidad que le acompaña, es lo mismo que, amar al prójimo. Este gesto de servir a un semejante sin esperar nada a cambio, como se les enseña, ofrece al catesfamista la saludable oportunidad de demostrar, que es capaz de amar y ser amado, de ser útil a quien lo necesite y a su vez, tiene la satisfacción de saber que, su corazón se fortalece con sentimientos nobles.

Solidaridad: es el sentimiento que mueve física y espiritualmente la Fundación. Es la fuerza que alimenta desde todas sus vertientes, el potencial contenido en nuestro “Modelo de Atención Integral”, es la luz que guía a las personas que han decidido, por voluntad propia, conducir los destinos de esta institución, y muy especialmente, el impacto positivo que ha motivado a nuestros usuarios para lograr su recuperación.

Esperanza: Es la fuerza espiritual que mantiene en pie nuestra Fundación, pues nos ofrece la seguridad de estar en el camino que conduce hacia el objetivo deseado.

Conoce nuestros 10 pasos de recuperación

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