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Aceptación Punto básico para pacientes y familiares en el inicio y mantenimiento de su recuperación; no se trata de que se resignen a padecer de Esquizofrenia, ni mucho menos que se alegren, sino que sepan que no se trata de algo mágico ni divino, o de un castigo, sino de una enfermedad como tal, con todas las características que la determinan, y conocer que una vez diagnosticada existen variados y efectivos recursos que ofrecerles. Es importante que tanto el paciente como su familia logren aceptar la enfermedad, de esta manera se encontrarán abiertos a los otros procesos que involucra del modelo de recuperación y éstos le serán mas comprensibles. Deben reconocer que cualquier enfermedad larga requiere un período de adaptación. Además, se debe evitar ignorar al
paciente, sin sobreexigirle y reconocer las limitaciones de la enfermedad. La aceptación permite un mejor manejo de las situaciones y de las relaciones con el entorno, y al mismo tiempo que al paciente le permite manejar los síntomas propios de la enfermedad, alejando el estigma. Medicación Sin los medicamentos es imposible la recuperación. En este sentido, tienen preferencia la utilización de medicamentos atípicos dada su efectividad en los pacientes esquizofrénicos, permitiéndoles una mejor integración a su grupo sociofamiliar. Es importante familiarizarse con éstos, conocer sus efectos colaterales para que puedan manejarlos con decisión y calma, informarse acerca de los ajustes de dosis y las asociaciones entre ellos. Asimismo, es necesario hacer énfasis en que la medicación debe ser constante, y monitoreada por el médico tratante; y que el paciente es quien debe procurarla, teniendo conciencia de que la crisis podría sobrevenir si los discontinua. Consulta La consulta constituye el monitoreo de la evolución del paciente y por ello debe ser constante y gratificante, ésta debe tomar en consideración el grado de compenetración paciente-médico-familia. El médico se convierte en un amigo que se ha preparado para ofrecer la ayuda; que es un conocedor de la enfermedad. En él se puede confiar sin tener prejuicios, temor o vergüenza de manifestar los síntomas que presente, por muy absurdos que éstos le lleguen a parecer al paciente. Al mismo tiempo, los familiares deben hablarle al paciente, de lo importante y beneficioso de la consulta y motivarlo a que asista. Evitar situaciones de conflicto o “estrés” Es un punto importante de conocer, por cuanto la gran mayoría de los pacientes y familiares afirman que la crisis sobreviene “cuando se suspende el medicamento o se enfrenta a un problema que lo desequilibra emocionalmente”. Por ello se hace necesario tener en consideración: • Hablarle al paciente despacio, con calma y claridad. Cuando se den instrucciones o se hagan preguntas, hacerlas en una a una. • Demostrar a la persona que es querida, procurando calmarla. • Evitar disuadir al paciente de sus falsas creencias, ya que es generalmente inútil y con frecuencia resulta ser más angustioso para él. • Servirse de una relación positiva para lograr su cooperación. • Incentivar la autoestima elogiando a la persona por sus logros, aunque parezcan pequeños. • Evitar presionar al paciente o que éste se encuentre en situaciones o con personas que le resulten desagradables. • Evitar la crítica innecesaria, pues es un desgaste de energía. Creer en el paciente Tanto el paciente debe creer en sí mismo como el familiar demostrárselo, ya que debido a las crisis se suele perder la credibilidad en el paciente y se desconfía de la mejoría. El paciente debe ser inducido a que enfrente una nueva vida de la cual pueda llegar a sentirse ajeno a ella, debido a la diversidad de síntomas que presenta la enfermedad y una vez recuperado tienden a desaparecer, por lo que suele sentirse extraño a este cambio al que debe adaptarse. En algunas oportunidades las conversaciones pueden resultar difíciles. A veces hablar de recuerdos de la niñez, de situaciones antes de que apareciera la enfermedad crea un ambiente agradable para todos. Al mismo tiempo se debe reconocer los logros y reforzar la importancia que el paciente tiene para el grupo familiar, no realizar las tareas que deba realizar porque cree que no puede comprender que existen limitantes y trazar objetivos en función de dicha limitantes, y alimentar su independencia. Manipulación Es uno de los puntos más álgidos que deben enfrentar el paciente como su familia, ya que pudieran aprender a sacarle provecho secundario a la enfermedad y en oportunidades es necesario confrontarlos con la realidad, ya que pueden negarse a aceptar la ayuda que les permita reintegrarse sólo por mantener una actitud cómoda y poco sacrificada. En estos casos es primordial confrontar a la persona que está manipulando y manejar los sentimientos de culpa; apelar a la negación, y no utilizar la violencia física ni verbal. Poder Superior Respetando la concepción religiosa de cada quien es necesario tener un Dios a quien pedirle y darle gracias; saber que es un amigo cercano, que no castiga, sino que perdona y se manifiesta a través de la ciencia para aliviar el sufrimiento. Es importante hacer de la fe algo activo, pidiéndole constantemente a Dios por los que trabajan por mejorar la calidad de vida de los esquizofrénicos y sus familiares, así como sentir paz, esperanza y no permitir ser “atrapados por el miedo, la angustia o desesperación”. Grupos de autoayuda Los grupos de autoayuda son conocidos por su poder terapéutico, donde por medio de la técnica del feed back y la historia de vida se pueden comprender las situaciones propias. En estos grupos la persona aprende que no es el único que tiene ese problema; qué hacer en situaciones de conflicto; así como crear sentimientos de pertenencia. A través estos grupos puede el paciente y su familiar es capaz de comprender y ser comprendido, recibir educación continua acerca de la enfermedad y otros aspectos de la vida del paciente, entrenamiento en habilidades sociales, prevención de recaídas, etc. La asistencia a estas reuniones debe ser de manera continua, por lo menos 1 vez a la semana. Actividad Psicofísica Es necesario recordar que los esquizofrénicos suelen ser sedentarios y poco motivados a las actividades físicas. Una vez que comienzan a practicar cualquier actividad pueden disfrutar de la recuperación, además de entrar en contacto con otros grupos de personas, lo cual favorece la integración a su medio social, estimulando su anhedónico y abúlico cuerpo. Hacer algo útil y divertido Hay que recordar que, en general, los esquizofrénicos conservan tanto la claridad de conciencia como la capacidad intelectual, y que al ser motivados a realizar cualquier actividad por la que tengan afinidad podrían poner al descubierto y llevar a la práctica habilidades que por estar sumergidos en las crisis y sus consecuencias, habían permanecido adormecidos. Practicar actividades artísticas, culturales, musicales, filantrópicas, etc., es ayudarse a estar libre de crisis. |